Amarse
como cuando el hoy
perfumaba flores,
como cuando la lluvia
anunciaba sàbana revuelta
y vino.
Amarse
con un ùnico cigarro
y dos manos
y el humo
que llegaba de tus ojos
a mi cara,
y tus dedos sabian a cobre,
y mi boca a salobre antaño.
Amarse
y de sudor
brillar,
y no de nàcar.
Amarse
como la noche corta
y el deseo amplio.
Amarse
con el plato de comida de hoy
y el mediodìa no llegado.
Amarse
cuando aùn lo pobre
es nuestro aroma,
y la fama
puro cuento
de mañana.
(at)
Ahorita mismo, siendo las 2.09 hs del 5 de enero del 2013 - Rio Ceballos
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