Cìtrico beso
de la despedida,
encontrè lo dulce,
cuando era partida.
asi suelen las noches,
en morriña vana,
darse por jugadas,
en el truco o taba.
y mordì,callada,
la alegrìa añeja,
y se hizo dìa,
aunque sombra fuera.
¿quièn puès ha obligado,
a mujer o a hombre,
por cuestiòn de luces,
poner nombre al tiempo?
y asì..despacito..
como si silbase,
regresè aromando,
y antojos cantando.
de la despedida,
encontrè lo dulce,
cuando era partida.
asi suelen las noches,
en morriña vana,
darse por jugadas,
en el truco o taba.
y mordì,callada,
la alegrìa añeja,
y se hizo dìa,
aunque sombra fuera.
¿quièn puès ha obligado,
a mujer o a hombre,
por cuestiòn de luces,
poner nombre al tiempo?
y asì..despacito..
como si silbase,
regresè aromando,
y antojos cantando.
Algunos besos resultan más intensos que otros...
ResponderEliminarAlgunos versos duelen más que la mayoría de las palabras.
Saludos
J.