Cuando llegan los morados días ,
y la oscura sincronía del desvelo,
la llama empieza a ser el cuerpo ,
y se abriga en si misma como en verso.
Mientras hayan palabras,hay poetas
que las siembren y cosechen como trigo,
fèrtil es la tierra del sensible.
que madura con su ojo lo intangible.
La noche ya se aclara , por viajera ,
y và guardando la sombra en la vasija,
empujando viene el dìa , irreverente ,
pequeño tahúr , mago indolente.
En capítulo acomoda uno a uno,
y negocia el desòrden de lo opuesto,
risa y boca,mano y dedo, y cada nota
encuentra,en la luz,a su instrumento .
* rìo ceballos , at
y la oscura sincronía del desvelo,
la llama empieza a ser el cuerpo ,
y se abriga en si misma como en verso.
Mientras hayan palabras,hay poetas
que las siembren y cosechen como trigo,
fèrtil es la tierra del sensible.
que madura con su ojo lo intangible.
La noche ya se aclara , por viajera ,
y và guardando la sombra en la vasija,
empujando viene el dìa , irreverente ,
pequeño tahúr , mago indolente.
En capítulo acomoda uno a uno,
y negocia el desòrden de lo opuesto,
risa y boca,mano y dedo, y cada nota
encuentra,en la luz,a su instrumento .
* rìo ceballos , at
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