El I Ching me predijo una mañana
de tibieza profunda , aves y mares,
de urgente, desgarbada , plena calma,
y mi ojo divisando tu infinita cara.
Es mi mundo nocturo el real juego,
eslabón que me une con tu espalda,
de distancia salada,trashumante vuelo,
y mis frutas cosecho en las palabras.
Ni presencia ni ausencia , todo es cierto,
y el instante, metàfora del cuento ,
con tres monedas escribo el hexagrama,
me ampara ch'ien , voy a tu encuentro.
(at)
05 de mayo /11 , 20.35 hs.. lo intangible me desdobla.. leve viento , ésta noche se dice lloveràn estrellas
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